sábado, 30 de agosto de 2014

THAT WASN'T VERY VERSACE OF YOU.


Siempre me he preguntado de dónde viene la tendencia de las personas de distribuir su cantidad total de ropa según la época del año: ropa de invierno y ropa de verano. Es comprensible cuando no se dispone de espacio suficiente, ¿pero es realmente útil? Con Septiembre a la vuelta de la esquina me imagino a toda una tropa de chicas y mujeres vaciando sus armarios para sustituir sus camisetas por el ombligo (lo que vienen siendo los crop-tops en la "jerga fashion") por jerseys de punto y sus chaquetas finas (esas que te las pones de adorno dado que abrigar no abrigan nunca una mierda) por cazadoras. ¿Por qué? ¿A qué viene tanto trabajo y esfuerzo? ¿Y si en Noviembre o Febrero hace un día precioso? ¿Sales también en jersey de punto? 

Tampoco entiendo el tema de "los colores de temporada". ¿Por qué el negro y el gris son colores de invierno y el amarillo y los tonos pastel colores de verano? ¿Quiere decir eso que si te pones un jersey amarillo en Enero viene Anna Wintour a clavarte agujas en los ojos? A mí me gusta vestir en tonos oscuros todo el año y no por ello considero más tristes los días de verano, cuando normalmente la gente rehuye los colores oscuros porque "atraen el calor". Claro, y estar tumbada catorce horas sobre tu toalla en la playa no. Son cuestiones que creo que jamás entenderé y por eso he decidido hacer una selección de las fotos que más me gustan entre las que he rebloggeado en Tumblr estos últimos días para teñir Septiembre de "colores veraniegos" e ir preparando un otoño lleno de colores negros, grises, crudos y pasteles.



miércoles, 27 de agosto de 2014

EL CAMBIO EMPIEZA EN UNO MISMO.

Nacemos siendo un lienzo en blanco, las experiencias que vivimos son nuestra tinta y el resultado final es nuestra existencia; pero a veces, tus propias decisiones no se corresponden con las líneas escritas y sientes que tu vida está siendo dirigida por un maníaco suicida que plaga de manchas de tinta páginas que deberían estar escritas en línea recta y con buen pulso.

En ocasiones, ese maníaco suicida se apodera de muchas mentes, envolviéndolas con su locura e impidiéndoles ver esa luz al final del túnel de la que todos hablan. Otras, ese mismo maníaco que conduce tu vida sin cuidado alguno por una carretera llena de curvas es el reflejo de tus propios miedos, de tus inseguridades, de tus "¿y si...?". Por eso la mayoría de las veces no somos conscientes de la importancia de conocernos a nosotros mismos, de la importancia de saber cómo somos, cómo nos comportamos, cómo pensamos y, sobre todo, de la importancia de saber porqué somos así, porqué nos comportamos así y porqué pensamos así; pues quizás no lo estamos haciendo de la forma adecuada, quizás en ciertas ocasiones actuamos guiados por la inercia, o por el instinto, en vez de por nuestra propia, única y personal voz interior.

Durante un tiempo indeterminado que ni siquiera soy capaz de considerar como propio, dejé que mi maníaco interior se desfogase a lo largo de una carretera que parecía no tener fin, y que aún así lo tuvo. Aprendí a mirarme en un espejo y ver más allá de carne, músculo y hueso. Aprendí a verme como soy, a analizarme como soy, a quererme como soy. Todos alguna vez hemos sentido que no éramos dueños de nuestras vidas, que éramos simples espectadores de una película o lectores de un libro que pese a llevar nuestro nombre no dirigíamos ni escribíamos nosotros. 

La presión social, por otro lado, es la gasolina que da fuelle a esa parte de nosotros que no nos representa y que, a veces, se confunde con nuestro verdadero "yo". ¿Cuántas veces hemos escuchado a alguien hablar de nosotros mismos sin reconocernos en lo que dicen, pensando cómo coño puede alguien vernos de esa forma? ¿O cuántas veces hemos intentado definirnos sin conseguirlo? Encerramos en nosotros a mil y una personalidades que pugnan por salir a la luz, y lo hacen golpeándose unas con otras y confundiéndonos; y a veces somos tan imbéciles que prestamos más atención a las palabras que nos dirigen personas ajenas desde fuera que a nuestra voz, que siempre nos grita desde dentro. Por eso es importante escucharse, conocerse y, sobre todo, saber que el cambio empieza en uno mismo, y que en realidad no importa cuantas veces escuches, leas u oigas que las personas no cambian: quizás sea cierto que muchas no lo hacen, pero si quieres cambiar siempre estás a tiempo de hacerlo. 

Personalmente, considero haber necesitado mucho tiempo para conocerme lo suficiente como para saber hasta donde quiero llegar y como quiero permitirme ser. Durante ese tiempo, todo a mi alrededor se vio sumamente resentido, este blog incluido. Por suerte, puedo decir que el cambio no sólo se aplicó a mí, si no también y a partir de ahora a este blog, y no hablo precisamente de un cambio para mal.

Así que preparaos, señoras y señores, porque ahora sí viene lo bueno.

martes, 12 de agosto de 2014

LA LOCURA DUERME EN LA HABITACIÓN DE AL LADO.

« Maybe this is God just sayin' we're responsible for this monster, this coward, that we've powered. »

Vorágine de cuerpos en constante balanceo sobre unas vías de tren que transportan seres cuyos entes aún no se han manifestado, que se obcecan en leer periódicos que tergiversan la información, deformándola tanto como la realidad que nos absorbe y que nos miente, haciéndonos creer que es verdadera, única e imprescindible, llenando nuestra mente de un humo tóxico que nos pervierte, que nos aleja de nuestra naturaleza más individualista, obligándonos a acercarnos a la pared que constituye la moral de la sociedad sin darnos permiso a traspasarla, sin decirnos que al otro lado la existencia es más llevadera y menos pesada, que la rutina pierde su significado y sus costumbres, que allí donde termina la conciencia de un pueblo aletargado por un suero que promete un futuro mejor se extienden vastos terrenos sin dueño ni bandera, donde tú eres el dueño de ti mismo, donde tu verdad es verdad universal, donde no hay fuerzas que te silencien, donde puedes gritar sin ser escuchado. Tu cabeza es el mejor sitio donde vivir.