lunes, 6 de mayo de 2013

WELCOME TO THE ADDAMS FAMILY, MY DEAR.

« They want to take me but I'll hide from them. Tonight I take your life and throw it far away.»

No está de más reconocer que entre todas las obsesiones y manías que pueden caracterizarme, a la hora de vestir mi pasión por las blusas roza el trastorno obsesivo-compulsivo. Desde hace un mes parece que todo tengo que combinarlo con blusas, aunque haga veinticinco grados y mi camiseta favorita esté intentando llamar desesperadamente mi atención desde su cajón. Junto con los leggins son la prenda que más abunda en mi armario, o quizás no, pero sí a la que más partido le saco y la que más me pongo, casi siempre abrochada hasta el cuello. De ahí que cuando en el ya mencionado Radio Market vi la blusa de esta entrada y miré su precio, saqué instantáneamente el dinero de mi cartera, me la llevé a casa y esa misma noche la estrené. En sí la blusa no llamó mi atención, pero al fijarme en las aberturas de su espalda supe que este verano le sacaría muchísimo partido. No me arrepiento en absoluto de haberme hecho con ella y creo que la sesión de esta entrada, con cualquier otra prenda como parte de arriba, no sería ni la mitad de mágica que lo es, al menos a mis ojos.

It's worth recognizing that among all the obsessions that characterize me, my passion for blouses is touching an obsessive-compulsive disorder. Since one month ago it seems like every outfit I wear has to have a blouse on it, even when it's really hot and my favorite t-shirt is calling me out from its drawer. Maybe that's why when I saw this blouse on the already mentioned Radio Market  I took off immediatly my wallet and bought it. I don't regret that action at all and I think that without that blouse, this photoshoot wouldn't be as magical as it is for me.

jueves, 2 de mayo de 2013

002. THAT THING CALLED INSTAGRAM.

Las pasadas Navidades y debido a mi profundo, aunque no siempre aparente, retraso mental, perdí mi móvil en Madrid. Desde entonces y hasta hace un mes tuve en mi poder el zapatófono más patata de todo el mercado, más conocido como BlackBerry. Quizás lo que más eché de menos desde Enero hasta comienzos de Abril fue la aplicación y red social Instagram, a la cual estaba muy, muy enganchada y que dejé abandonada durante casi cuatro meses (me duele hasta escribirlo) debido a que el susodicho zapatófono no tenía disponible esa aplicación, para mi desgracia. Por suerte, a principios de Abril llegó a mis manos un nuevo móvil desde el cual pude descargar esa y tantas otras aplicaciones sin ningún tipo de problema y, desde entonces, no he hecho más que subir fotos casi a diario, ya veis hasta donde llega mi enfermedad. En esta entrada os enseño mis preferidas hasta ahora.

The past Christmas I lost my phone in Madrid, so since then and until last month I had under my power the worst phone ever, also called BlackBerry. Maybe the thing I missed the most was the Instagram aplication, I was so hooked to it. Luckily, in early April came to my hands a new phone in which I was able to download that aplication and so many others without problem and, since then, I updated at least one picture a day (that's sick, I know). Here you have my favorite ones.

lunes, 29 de abril de 2013

I'M FEELING A LITTLE BIT COUNTRY TODAY.

« Sometimes honesty is the worst policy. »

¿Por qué se tiene que saber definir el estilo de una persona? ¿Por qué es necesario poner etiquetas a todo lo que nos rodea? Me resulta frustrante y desesperanzador que para encajar en la sociedad tengas que vestir de una determinada manera, o que para que alguien considere que tienes personalidad debes vestir siempre siguiendo el patrón de una misma moda o tendencia. ¿Por qué? Deseo con ansia que llegue el día en el cual juzguemos a las personas por lo que hacen o dicen, no por lo que llevan puesto. En la mayor parte de las ocasiones son los que llevan esmoquin y corbata los que menos razón tienen y los que más daño hacen a la sociedad, y no los que tienen su cabeza completamente afeitada o los que tocan la guitarra en medio de la calle. Las apariencias engañan, y creo que en mi caso todavía aún más, pues si verdaderamente tuviese que definir con una palabra mi estilo, dicha palabra sería "ecléctico". Me produce pavor encasillarme en un mismo estilo y no ser capaz de salir de él, porque bien es cierto que hay prendas de ropa que jamás me pondría por cuestiones propias de estética, pero dentro de todo lo que me pongo y todo lo que me gusta, hay una variedad de estilos que a veces incluso llega a asustarme. En la anterior entrada os mostraba un outfit en el cual el protagonista eran las creepers, la chaqueta bomber y la falda con vuelo. Hoy os enseño una parte de mi armario completamente diferente: botines imitando a cuero,  camisa vaquera con tejidos de diferentes colores y abrigo de pelo sintético. Casi podría decirse, aludiendo únicamente a las prendas, que se trata de dos personas diferentes con estilos totalmente distintos. Pero la pregunta es, ¿por qué no podemos vestirnos como nos da la gana, sin preocuparnos por nada más? Somos un país en el cual la libertad de expresión está a la orden del día, pero el problema es que muchos no saben ni apreciarla, ni aprovecharla.

Why you have to know how to describe your own style? Why it's necessary to put tags in everything? I find it really frustrating and hopeless. I'm waiting desperately for the day when we judge people for what they say or what they think, not for what they wear. In the last update I showed you an outfit in which creepers, a pleated skirt and a bomber jacket were the main characters, but today I show you an outfit which is completely different. If I tell you just the clothes I wore in the two outftis, you must say they were wore by different persons, but that's totally wrong. The question is, why we can't wear how we want without worrying about anything else? The freedom of expression exists, but the problem is that not everyone knows how to use it.